Luis Alija, berciano de Ponferrada entregado a las artes escénicas en cuerpo y alma, se sienta a la mesa o se pone al otro lado del teléfono esperando a que le digan que no. Si despachan su propuesta con un “ya lo vamos viendo”, es de los que vuelve a llamar. Fue, sin embargo, un sí lo que cambió su destino. Así respondió una prima cuando la puso en la disyuntiva para deshacer sus dudas sobre incorporarse, ya segundo de Bachillerato, a un curso de teatro que impartía Carlos García Ruiz. Y él, que iba para informático (“yo era un friki de libro”, dice) y ya se veía en A Coruña, se acabó matriculando en la Escuela Superior de Arte Dramático de Asturias en la Universidad Laboral de Gijón para lanzar allí una carrera como actor, director, dramaturgo y productor sin perder de vista sus orígenes.

Luis Alija Fernández-Trigales, de niño
Luis Alija estaba ya en segundo Bachillerato cuando hizo un curso de teatro dirigido por Carlos García Ruiz. Y él, que iba para informático, acabó matriculándose en la Escuela Superior de Arte Dramático de Asturias
“Mi pueblo es Ponferrada”, dice Luis Alija Fernández-Trigales, que tiene en sus dos apellidos las marcas de sendas familias asentadas en la ciudad. Creció en la parte alta, en el entorno de la glorieta del cine, todavía sin saber que lo suyo iba a ser puro teatro. Tanto fue así que acabaría pasando por el tamiz de un monólogo un episodio infantil cuando ya se había incorporado a las Concepcionistas. “Yo igual era un niño travieso. Y una monja me trataba mal”, señala para explicar cómo acabó en las aulas del Colegio Diocesano San Ignacio. Allí, en los albores del siglo XXI, completó su formación con el convencimiento de encaminarse por la rama de la informática hasta que un curso de teatro se cruzó por el camino. La elección tuvo también su componente de guiño familiar: su padre había estado vinculado a la compañía Conde Gatón, con la que él acabaría poniéndose en la piel de Enrique Gil y Carrasco en Nocturnos con niebla.
Cursaba segundo de carrera en la Escuela Superior de Arte Dramático de Gijón cuando participó en el proyecto de Valentín Carrera de adaptar al cine El señor de Bembibre. Fue en tercero cuando hizo un Erasmus en la Escuela Superior de Arte de Oporto. “Me abrió la mente”, señala sobre aquella experiencia portuguesa compartiendo alojamiento con gentes de más de quince nacionalidades diferentes. Alija, que también disfrutó de una beca para pasar un mes en Francia, terminaba sus estudios y se incorporaba a la vida laboral cuando su Ponferrada se preparaba para ser sede del Mundial de Ciclismo de 2014. Propuso, al hilo del acontecimiento, adaptar la obra de teatro de Ernesto Caballero Rezagados, que gira en torno a tres ciclistas perdidos del pelotón. Ahí recibió un no por respuesta. Pero no iba desesperar.
El contexto no ayudaba. Arreciaba una crisis económica que se conjugaba con el hermetismo en el sector. “Los números de teléfono de los programadores se ocultaban”, cita al explicar cómo montó Saltantes Teatro con una antigua compañera, la asturiana Nerea Vázquez. “Y una compañía que tenía mucha trayectoria dijo que no íbamos a conseguir ningún bolo”, rescata ahora que Saltantes tiene hasta cuatro líneas de actividad: la parte creativa de Vázquez, que ejerce como cantante y actriz; la suya propia, que mezcla la ciencia ficción, la fantasía y los videojuegos con el teatro documento; el teatro para público generalista (“no me gusta decir comercial”); y espectáculos a la carta. “Soy habilidoso en la gestión y la producción cultural”, apunta para citar otras iniciativas paralelas como la productora El Jaleo Producciones y el proyecto formativo y divulgativo Dramática Insania.
“Los números de teléfono de los programadores se ocultaban”, cita al explicar cómo fundó Saltantes Teatro: “Y una compañía que tenía mucha trayectoria dijo que no íbamos a conseguir ningún bolo”


Luis Alija Fernández-Trigales (izquierda), de chaval

Luis Alija Fernández-Trigales, en ‘Hipster. Oda de un friki’
“Si el sector crece, todos crecemos”, sostiene Luis Alija, cuya vocación por el “asociacionismo” lo ha llevado a cargos de representación gremial desde los que luchar por multiplicar la inversión pública en Asturias, una tierra con “compañías profesionales de larga trayectoria” que cuenta con hasta 25 espacios escénicos. “En El Bierzo han destacado más las personas individuales que las empresas”, compara quien encontró la complicidad de La Térmica Cultural para desarrollar su proyecto La parábola del carbón con la esperanza de que el espacio ahonde en la vertiente escénica, y estrenó en el Teatro Bergidum La balada del norte, la adaptación de la monumental novela gráfica de Alfonso Zapico sobre la Revolución de 1934 en Asturias. Lo hizo a sabiendas de que “en un estreno pueden acabar pasando mil cosas”.
“Hacer muchos proyectos es duro, pero también es posible”, dice este berciano, que ratifica que su sector es todavía inmune a la IA. “El teatro”, concluye, “ya sobrevivió al cine”
“El Bergidum se preocupa de saber qué hacemos, seguirnos y programarnos. A mí siempre me ha cuidado mucho”, agradece para citar a un coetáneo como Álvaro Caboalles, que destaca por propuestas de tipo más vanguardista. “Yo soy un contemporáneo muy clásico”, compara quien ha construido su carrera a base de “pico y pala”. “Hacer muchos proyectos es duro, pero también es posible”, dice este berciano que se mantiene conectado a su tierra desde la distancia relativa, con el hándicap de un sector (“yo trabajo durante el ocio de los demás”) todavía inmune a la inteligencia artificial, que apenas se nota en los textos de los dosieres de las propuestas sin que por ahora quite puestos de trabajo ni produzca una dramaturgia comparable a la concebida por la mente humana con el aval añadido de haber ya ganado algunas batallas. “El teatro”, concluye Alija mirando al pasado para proyectar el futuro, “ya sobrevivió al cine”.

Luis Alija Fernández-Trigales, de chaval

Luis Alija Fernández-Trigales, en ‘Misery’, de Stephen King

Luis Alija Fernández-Trigales, en ‘El chigre menguante’, de Maxi Rodriguez

Luis Alija Fernández-Trigales, en una imagen reciente