Deporte y formación han ido siempre de la mano en la carrera de Laura Marcos Canedo, berciana de cuna y por rama materna afincada desde muy niña en Salamanca. Fue su manera de aterrizar en el baloncesto universitario estadounidense tras empeñarse en incluir la canasta en el mandato paterno de aprovechar un verano para aprender inglés sobre el terreno. Era ya una alumna aventajada puesto que para entonces había debutado con apenas 16 años en el Perfumerías Avenida del triplete (Supercopa, Liga y Euroliga) con Lucas Mondelo en el banquillo. Con la vitola de haber militado en la University of South Florida y en la Grand Canyon University y el título de Química en la maleta, regresó a España en un periplo que tiene su último destino en el club colegial por excelencia, el Estudiantes, que compatibiliza además con el Máster del Profesorado. Busca graduarse con nota en la cancha y en las aulas.

En su etapa en la NCAA, con el equipo de la Gran Canyon University

Nacida en 1994 en Ponferrada, con apenas un año y medio se marchó para Salamanca. Debutó en Liga Femenina con Perfumerías Avenida antes de su periplo por la NCAA

Laura nació en 1994 en el antiguo Hospital Camino de Santiago de Ponferrada, donde apenas vivió un año y medio para trasladarse a Salamanca y adonde regresa cuando puede a visitar a la familia de su madre. La última vez fue también para ejercer de madrina junto a otra berciana con experiencia en la liga universitaria estadounidense, Marina Ramón, en el último Torneo de Reyes Ciudad de Ponferrada. Las dos ofrecieron una charla con el título ‘Baloncesto y estudios: la aventura americana’, en la que aportaron el testimonio de una vivencia que afrontaron con el sacrificio personal y el esfuerzo de sus familias antes de la entrada en escena de empresas mediadoras. “Ahora hay más chicas allí, pero también más fracaso. Muchas se están volviendo”, advierte Marcos Canedo, que empezó en categorías inferiores jugando en posiciones interiores hasta pasar a ejercer principalmente de base.

La transición del baloncesto universitario americano a la élite española no resulta sencilla. A la vuelta del viaje transoceánico, Laura Marcos Canedo quiso pisar tierra firme y empezó en Liga Femenina 2, en el Campus Promete de Logroño, pero alternando con el equipo de Liga Femenina 1 hasta completar un apretado calendario con muchos fines de semana con dos partidos. El descenso del primer equipo generó un efecto dominó. Y tras barajar alguna oferta, optó la pasada campaña por estar cerca de casa y fichó por el Quesos El Pastor Zamora. “La temporada fue bastante complicada. Terminé muy decepcionada. Estuve a punto de dejar el baloncesto. Pero me dije que no podía acabar con ese sabor de boca”, reconoce.

La dinámica cambió esta temporada con la llamada de Estudiantes, donde promedia 24 minutos y 7,1 puntos por partido. “Hacía tiempo que no jugaba en un equipo ganador”, dice. Claro que no sólo se trata de victorias. Líder de la clasificación a estas alturas de la temporada, el club colegial también se esfuerza por limar diferencias entre las condiciones de sus equipos masculino y femenino. “Viajamos a veces en AVE o en avión. Y la equiparación en sueldos llegará algún día”, señala antes de destacar otros detalles como la programación de ciertos partidos en el WiZink Center (normalmente juegan como locales en el mítico Pabellón Magariños) ante más de 6.000 espectadores. El vínculo educativo del club del Ramiro de Maeztu tampoco es baladí para quien ha elegido vivir en un futuro de la docencia.

Histórico del baloncesto español y líder de Liga Femenina 2, Estudiantes se esfuerza en limar diferencias entre sus equipos. “Viajamos a veces en AVE o en avión. Y la equiparación de sueldos llegará algún día”, dice Laura

En su etapa en la NCAA, con el equipo de la Gran Canyon University

En su etapa en la NCAA, con el equipo de la Gran Canyon University

Con la camiseta de Campus Promete en un partido contra Perfumerías Avenida marcando a la base internacional Silvia Domínguez / Álex López

Ella aprendió desde muy joven, desde que era “la júnior” en el mejor equipo de Europa. “Y había jugadoras que te trataban muy bien”, recuerda. Ahora aplica algunas lecciones de Estados Unidos de vuelta a España. “Una de las ventajas de haber pasado por allí es su forma de trabajo. Estamos acostumbradas a machacarnos en los entrenamientos”, apunta la más joven de un equipo con mucha experiencia en una competición en la que militan algunas de las americanas con las que coincidió en la NCAA, mientras a la Liga Femenina 1 han ido regresando varias de las españolas protagonistas de los éxitos de la selección hasta conformar una liga más competida que antaño.

Acostumbrada a aprender desde niña, aplica lecciones de Estados Unidos a su vuelta a España: “Una de las ventajas es su forma de trabajo. Estamos acostumbradas a machacarnos en los entrenamientos”

Discípula aventajada desde niña, Laura Marcos Canedo fue seleccionada antes de haber jugado ni un partido oficial para la selección de Castilla y León que tenía como segundo entrenador al berciano Luis Daniel Enríquez. Alumna de varios Campus de Baloncesto Ponferrada, fue quemando etapas y ahora es aspirante con el Estudiantes al ascenso a la máxima categoría, donde la opción de venirse a su tierra materna y militar en el Embutidos Pajariel Bembibre ha estado en alguna ocasión “en el aire”. Mientras tanto, la ahora colegiala seguirá dictando lecciones en la pista y en las clases.

Con la camiseta de Quesos El Pastor Zamora, en Liga Femenina / Atrusa_producciones

Celebrando un acción con Estudiantes / Juan Pelegrín

Laura Marcos Canedo es la directora de juego del equipo líder de Liga Femenina 2 / Club Baloncesto Estudiantes

“Hacía tiempo que no jugaba en un equipo ganador”, dice sobre la presente temporada en Estudiantes / Club Baloncesto Estudiantes

La berciana ha recalado este año en uno de los históricos del baloncesto español / Club Baloncesto Estudiantes