Blanca Romero entrena todos los días en las instalaciones del gimnasio Bierzo Fitness Center de Ponferrada

Hubo un tiempo en el que Blanca Romero progresaba en el ring, pero no aparecía por las aulas. Ganaba combates del presente, pero perdía batallas del futuro. Hasta que su entrenador y mentor, Diego Vázquez, dijo basta. Y hoy esta adolescente es campeona del mundo de muay thai y una de las alumnas ayudantes de su clase del IES (Instituto de Educación Secundaria) Europa de Ponferrada. Son los méritos que la han hecho acreedora de un premio con mayúsculas, el que a sus 14 años convertirán a esta berciana en la más joven de la historia en recibir uno de los galardones que concede el Instituto de la Cultura Gitana este lunes 8 de abril en el Museo del Prado de Madrid.

La joven, junto a Diego Vázquez, con las banderas de España y del Bierzo tras ganar el combate por la medalla de oro del Mundial de Muay Thai este pasado mes de marzo en Tailandia

“Aparte de ser una superclase, tiene carácter, garra y raza”, dice su entrenador y mentor, Diego Vázquez

 “Me quedaría a vivir en Tailandia. Hay mucha afición; casi como la que hay aquí al fútbol”, cuenta Blanca Romero tras su experiencia en el último Mundial de Muay Thai

Animada por su cuñado, Blanca Romero se recuerda “un poco nerviosa” en su primera toma de contacto con el muay thai sin haber cumplido todavía los 11 años. “No sabía nada de este deporte, pero lo pasé muy bien”, dice con inusual soltura para su edad al hablar de su incorporación a una disciplina que en esas categorías de iniciación sobreprotege a los pequeños púgiles. “Al principio está muy supervisado. Y te limita mucho el hecho de llevar tanta protección”, reconoce. La progresión fue “muy rápida”. “Todo ha sido muy de repente, pero estos tres años largos que llevo los he vivido al máximo”, añade.

Blanca derrochaba talento. Y también desprende carácter, el que incluso le lleva a matizar un palmarés que empieza por sus cuatro campeonatos de Castilla y León: “Pero dos de ellos los conseguí a falta de rivales. No me gusta contarlos sin haber peleado”. Cinco veces campeona de España, fue plata en el Mundial de 2017 y oro en el de este pasado mes de marzo en la cuna del muay thai, Tailandia. “Me quedaría allí a vivir. Hay mucha afición; casi como la que hay aquí al fútbol”, dice ahora que es campeona del mundo de Muay Thai WMF, una de las federaciones de referencia. Pero ella aspira a seguir creciendo y optar en el futuro a cotas mayores.

Diego Vázquez ha visto su evolución en todos los sentidos. “Aparte de ser una superclase, tiene carácter, garra y raza”, cuenta sobre las dotes deportivas de su pupila, apodada Blanca ‘la Joyita’ Romero. A él le ha tocado ser algo más que su entrenador. “Gracias a Diego no he dejado de estudiar. Hubo una etapa en la que no iba a clase. Me dormía o no me apetecía. Hasta que me dijo: o vas a clase o no apareces por el gimnasio”, reconoce la joven sobre su preparador, que llegó a contactar con el ‘arreglador’, una figura de referencia de la etnia gitana para establecer un protocolo según el cual ella no podría acceder al Bierzo Fitness Center sin haber pasado antes por las aulas.

Con Diego Vázquez en un acto social

“Gracias a Diego (Vázquez) no he dejado de estudiar. Hubo una etapa en la que no iba a clase. Hasta que me dijo: o vas a clase o no apareces por el gimnasio”, reconoce la joven

Ahora Blanca Romero gana combates del presente y también batallas del futuro. Pelea contra sus rivales en el ring, al tiempo que media para evitar las disputas en el patio del IES Europa como una de las tres alumnas ayudantes propuestas por su tutor, al que también traslada situaciones de estudiantes con problemas. Ella se quita importancia. “No es nada nuevo porque yo siempre he intentado apoyar a la gente, incluso en el colegio”, detalla antes de reafirmar que se siente “con los pies en la tierra” cada vez que sus compañeros le recuerdan que es campeona del mundo. Con una prometedora carrera deportiva por delante, dice no haber sufrido ningún tipo de discriminación por ser gitana en un gimnasio al que acude su primo Javi, también oro en Tailandia, y más familiares: “Aquí el trato que tengo es muy especial. No tengo ninguna queja. Estoy muy cómoda”.

Aunque reconoce haber acogido con un “subidón” su nombramiento como premio al deporte de los galardones que concede el Instituto de Cultura Gitana, puede que todavía tarde en asimilar la importancia de un reconocimiento a escala europea que le hará compartir escenario con figuras de la talla del violinista libanés Ara Malikian, ganador en la categoría de concordia. “Este premio es la mayor victoria de tu vida”, le dijo Diego Vázquez, quien reconoce haber vivido “con la piel de gallina tres o cuatro minutos” la comunicación de esta distinción, que refuerza la filosofía que él trata de imprimir a sus pupilos con una consigna grabada a fuego en su hoja de ruta: “Primero se forman personas; y luego campeones”. Blanca ‘la Joyita’ Romero es el mejor ejemplo.

Blanca es una de las tres alumnas ayudantes de su clase en el IES Europa. Media en disputas y asiste a alumnos con problemas. “No es nada nuevo porque yo siempre he intentado apoyar a la gente, incluso en el colegio”

“Aquí el trato que tengo es muy especial. No tengo ninguna queja. Estoy muy cómoda”, dice Blanca ‘la Joyita’ Romero sobre el día a día en el gimnasio