El Ciudad de Ponferrada lleva toda la temporada evocando la nostalgia. En verano decidió sentar en su banquillo a Luis Daniel Enríquez y Pedro Enrique; como el JT hace 20 años. En otoño quiso pintar de verde una de sus equipaciones; como el JT hace 20 años. En primavera se clasificó para aspirar al ascenso a Liga LEB; como el JT hace 20 años. ¿Son todo paralelismos? No. Varias revoluciones tecnológicas han allanado el camino al ‘scouting’, al tiempo que ha variado el formato para huir de la montaña rusa emocional de un play-off a cinco partidos y concentrarse en una fase a cuatro que deja segundas oportunidades.

Plantilla del JT en la temporada 1998-1999. De izquierda a derecha arriba: Salva Pérez, Harold Rasul, Jose Manuel Coego, Pedro Enrique, Domingo Villaverde, Luis Daniel Enríquez, Amador Pérez, Andrés Rodríguez, Miguel Angel Novo Bustamante. De izquierda a derecha abajo: Hermes Polidura (fisio), Óscar Álvarez, Hugo Álvarez, Pedro Rivero, Juan García, Carlos Mosquera, Jose Alberto González y Jorge Rubio (presidente)

Partido del play-off JT-Aracena en el Pabellón de La Borreca. “Los entrenadores consiguieron esa temporada poner al grupo por encima de las individualidades”, subraya el capitán de aquel equipo, Andrés Rodríguez

Hace 20 años, Luis Daniel Enríquez y Pedro Enrique se recuerdan unas veces haciendo viajes kilométricos para grabar partidos y otras pidiendo favores a Seur o MRW hasta conseguir las ansiadas cintas VHS para hacer el ‘scouting’

Hacer el seguimiento de los rivales era hace dos décadas una farragosa labor para la que se precisaban paciencia, buenos contactos y algunos conocimientos básicos de montaje en vídeo. Luis Daniel y Pedro se recuerdan unas veces haciendo viajes kilométricos para grabar partidos y otras pidiendo favores a Seur o MRW hasta conseguir las ansiadas cintas VHS, que luego pasaban por una mezcladora de vídeo de Radio Cima y dos ordenadores para resumir un partido en varias secuencias que sirvieran para trabajar la parcela táctica. “Antes era mucho más costoso económicamente y llevaba mucho más tiempo”, resume Enríquez, que tuvo a su disposición un par de partidos antes de medirse a Aracena en el play-off por el ascenso a LEB en la temporada 1998-1999. “Y hoy, si te esfuerzas, puedes llegar a tener todos los partidos de tu rival”, contrapone.

Luis Daniel y Pedro asumieron los mandos a cinco jornadas del final de aquella temporada tras la dimisión de José Manuel Vázquez. Cruzaron los dedos para evitar al filial del Barcelona, que había apalizado a Aracena en uno de aquellos encuentros rescatados en vídeo con una dupla que ese mismo verano empezaría a hacer historia en el Mundial Júnior de Lisboa: Juan Carlos Navarro y Pau Gasol. La moneda salió cara. Aracena fue el rival. Y el ‘scouting’ dio sus frutos en los dos primeros partidos en La Borreca. “La labor de los entrenadores estudiando a los jugadores y sus sistemas fue fantástica. Antes del primer partido conocíamos al detalle todos sus movimientos en ataque y en defensa, sus virtudes y sus debilidades. Y eso nos aportó un plus de seguridad”, cuenta por correo electrónico desde Wisconsin el capitán de aquel equipo, Andrés Rodríguez, un ‘4’ tirador y pasador de esos que animan a la grada. “Y no se escondía nunca”, destaca su entrenador de entonces.

La Liga EBA fijaba de aquella unas reglas que acababan imponiendo el perfil de la plantilla: sólo un extranjero (Harold Rasul) y apenas un par de jugadores mayores de 22 años. “Éramos un grupo muy joven, todos nuevos salvo Josines y yo”, dice Rodríguez, al citar a promesas que luego hicieron carrera por otros lares. “Había mucho jugador joven de mucho talento. Y quizá nos pudo la presión”, admite Enríquez al rememorar cómo la eliminatoria se fue enrocando tras viajar a tierras catalanas con un 2-0 y afrontar el tercer choque con la batalla emocional planteada por la entrenadora rival, Carme Lluveras, que hizo notar que en el banquillo berciano no había ningún preparador con licencia para levantarse, dar órdenes o pedir tiempos muertos. “Y salimos muy descentrados”, reconoce. La mala suerte se alió para dejar sendas derrotas por la mínima. La serie regresaba a Ponferrada para vivir el duelo decisivo.

El JT evitó en el play-off al filial del Barcelona, que había apalizado a Aracena con una dupla que ese mismo verano empezaría a hacer historia en el Mundial Júnior de Lisboa: Juan Carlos Navarro y Pau Gasol

Ambiente en Pabellón de La Borreca, con la grada llena de público

Partido del play-off JT-Aracena en el Pabellón de La Borreca

Partido del play-off JT-Aracena en el Pabellón de La Borreca

“Quizá nos superó el espectacular ambiente o quizá nuestra juventud no pudo con un experimentado equipo catalán más ducho en estas lides”, recuerda el capitán de aquel equipo, Andrés Rodríguez, sobre el quinto partido en La Borreca

El formato play-off a cinco partidos “es mucho más duro psicológicamente” que una fase a cuatro como la que afrontará Ciudad de Ponferrada la próxima semana, considera el entrenador que hace dos décadas vio cómo el Pabellón de La Borreca ya estaba lleno (“se habían dispuesto sillas por todos los espacios posibles”, ilustra Rodríguez) más de una hora antes de que se lanzara el balón al aire. “Tuvimos miedo a la derrota. Nos pesó la responsabilidad”, sostiene. “Teníamos tantas ganas de ganar que, al final, no supimos cómo hacerlo”, apostilla Pedro Enrique para reconocer que aquel fue “el peor partido de la serie”. El JT acabó cayendo por siete puntos. “Quizá nos superó el espectacular ambiente o quizá nuestra juventud no pudo con un experimentado equipo catalán más ducho en estas lides”, abunda el capitán de aquel equipo que llegó al vestuario con la conciencia tranquila por “la satisfacción del trabajo bien hecho” y que hoy rescata el compañerismo de la que considera la temporada más importante de su carrera desde el punto de vista personal.

JT es hoy Ciudad de Ponferrada.; la Borreca serán el Lydia Valentín; y el play-off a cinco encuentros, una fase de ascenso a cuatro bandas (del 16 al 19 de mayo en la sede compartida entre Ponferrada y Bembibre para medirse contra Alcobendas, Marbella y Hero Jairis). “En este formato”, apunta Enríquez, “el primer partido es fundamental. Pero, aunque lo pierdas, es fundamental hacerlo de pocos puntos por la importancia del average”. Ser campeón tiene el premio del ascenso y ser segundo la consolación de la repesca para llegar a LEB Plata (ya sólo por detrás de LEB Oro y ACB). El Bierzo Fitness Dentomedic Ciudad de Ponferrada afronta la competición convencido de que jugar en casa será esta vez un factor a favor por el perfil de una plantilla más madura que se crece con una grada cómplice. “Ahora sólo queda que todo El Bierzo esté a una con el equipo”, señala al otro lado del Atlántico Andrés Rodríguez. “Y para El Bierzo, LEB Plata es la categoría que le correspondería”, entiende Luis Daniel Enríquez, dispuesto pese a los paralelismos a cambiar el final de esta segunda oportunidad 20 años más tarde.

“El primer partido es fundamental. Pero, aunque lo pierdas, es fundamental hacerlo de pocos puntos por la importancia del average”, dice Luis Daniel Enríquez sobre la fase de ascenso a LEB Plata

Luis Daniel Enríquez (izquierda) y Pedro Enrique, tándem de entrenadores hace protagonistas del play-off de 1999 con JT y de 2019 con Ciudad de Ponferrada

Ciudad de Ponferrada será anfitrión de la fase de ascenso a LEB Plata

Luis Daniel Enríquez (en primer término) y Pedro Enrique (al fondo), en un entrenamiento de Ciudad de Ponferrada

Plantilla de Ciudad de Ponferrada en la temporada 2018-2019. Álvaro Lorenzo, Joel Tshilumbu, Víctor Pérez Jáñez, Sean Mc Donnell, Amir Marquis Warnock, Brian Ofori, Juan Castro y Jorge Fernández. De izquierda a derecha abajo: Pedro Enrique, Miguel Ángel Ramón Vanegas, Ángel Infante, Luis Daniel Enríquez, Taevaunn Prince, David Valcarce y Enrique Fernández