La primera vez que estuvo en Las Médulas no fue por la pintura sino por las castañas. “Me quedé alucinado”, dice Paco Yllán, que había llegado a Ponferrada con 14 años de edad procedente de Molina de Segura (Murcia), un brusco cambio de temperatura al que su cuerpo respondía con sabañones. Criado en torno al negocio familiar Frutas La Murciana, emblemática firma que le puso nombre a su origen y apellido Bierzo a los productos de su huerta, empezó a dedicar su tiempo libre a pintar. Y mucho antes de que el paraje fuera nombrado Patrimonio de la Humanidad, Yllán ya le había sacado partido desde todos los ángulos. “No les veo el final; te pongas donde te pongas, sacas un cuadro”, señala el pintor que le ha dedicado “ciento y pico” obras a las antiguas minas de oro romanas.

El pintor Paco Yllán en su domicilio de Ponferrada

Paco Yllán ya había hecho un curso de pintura por correspondencia antes de pasar un año justo antes de la mayoría de edad por las clases de Nicolás Solana, prolífico formador de nuevos talentos en Ponferrada. “Luego ya pintaba yo por mi cuenta. Le robaba tiempo a mi descanso”, cuenta con el recuerdo del trabajo realizado para hacer de Frutas La Murciana una empresa de referencia en el sector. Precisamente en un viaje para comprobar la calidad de las castañas de la zona descubrió Las Médulas. El primer cuadro alusivo fue un encargo de la recordada Carmela Nieto. “Casi me obligó”, recuerda Yllán, un pintor de paisajes que ha explotado la paleta de colores del fecundo otoño berciano.

Ponferrada ofrecía una cara menos amable desde su atalaya de la entonces Capitán Losada, hoy Avenida de España: “Era una ciudad muy sucia por el carbón”. Pero era el lugar adecuado para aglutinar en diciembre de 1987 las obras de medio centenar de autores, reunidas en la Casa de la Cultura bajo el título de Muestra de Pintores Bercianos. Yllán se empeñó con entusiasmo en la tarea de recopilar nombres hasta sumar 47, desde ilustres como el ya entonces reconocido José Sánchez Carralero hasta incluso algunos ya fallecidos como José Antonio Larriba: “Y vino su viuda, que vivía en París”. La exposición fue un éxito. Y supuso el germen de la creación de la actual Asociación de Pintores del Bierzo, uno de los colectivos más activos de la escena cultural berciana.

El sector agroalimentario ha subido mucho y puede ser importante para el futuro del Bierzo

Yllán se jubiló hace quince años tras asegurar la continuidad ya sin vínculos familiares de Frutas La Murciana, empresa que llegó a contar con “una de las cámaras frigoríficas más importantes de la provincia” y que fue pionera en la comercialización de las castañas, a las que le puso el apellido del Bierzo para remarcar su identidad. Ha sido por tanto testigo del crecimiento del sector agroalimentario de la comarca. “Ha subido mucho y puede ser un sector importante”, subraya para contraponerlo a la caída del comercio. “No hay ventas. Le ha afectado mucho la presencia de grandes almacenes y del Centro Comercial”, pondera.

Con 82 años de edad, el conocido en la comarca con el título oficioso de ‘pintor de Las Médulas’ vive con resignación los achaques físicos que han reducido al mínimo su pasión por la pintura hasta refugiarse en obras de pequeño formato que cataloga como ‘manchas’. “He podido pintar poco en los últimos años. Tengo problemas de vista. Me lloran los ojos. Y también he sufrido con un brazo. Ya no puedo pintar como antes”, lamenta. ¿Qué clase de obra haría si pudiera trabajar en condiciones? Yllán, que aprendió de Solana las claves del oficio y copiaba a los grandes para asentar sus progresos, se remite a los clásicos para responder a la pregunta: “Me gustaría hacer algo de Sorolla. Tengo uno por ahí…”.

Y es que este hombre de carácter afable, un tipo entrañable que ha dibujado su propia biografía con trazos serenos y siempre amables, ha convertido su casa en una pinacoteca variopinta a escala en la que la vista salta de los clásicos a obras pintorescas como la caricatura que le dedicó el villafranquino Norberto Beberide en un tránsito en el que, como no podía ser de otra manera en su caso, todos los caminos conducen a Las Médulas.

Caricatura de Paco Yllán realizada por Norberto Beberide