La Avenida de la Puebla aún era la calle José Antonio cuando Ana María López se instaló para siempre en Ponferrada. Eso sí, “por amor”, porque gustar no le gustaba nada. La capital del Bierzo ya no era la Ciudad del Dólar de la década de los 50 pero continuaba creciendo de forma vertiginosa, las pequeñas viviendas de una planta convivían con la construcción de modernos y altos edificios, los pimientos de las Huertas pronto darían paso a bloques de viviendas, los Seat 600 circulaban por Lazúrtegui y el mejor pulpo (o eso dicen) se comía en el Cubelos. Venía de su Oviedo natal, señorial y palaciego, y se encontró una urbe en desarrollo que poco tenía de aristocrática y mucho de obrera, con su montaña de carbón dando la bienvenida a los visitantes. Ana María tenía 20 años y una prima en Flores del Sil que la invitó a pasar con ella las fiestas de La Encina, donde conocería a su futuro marido, ya metido en el negocio familiar que su padre y sus tías llevaban regentando varias décadas. Porque Novedades Tina se fundó en el 43 y sigue al pie del cañón en el 2020 tras una pandemia mundial que ha logrado lo insólito, cerrar sus puertas temporalmente por primera vez en más de 70 años.

Ana María

Aunque asturiana de cuna, su madre murió cuando ella tenía solo 14 meses y Ana María se crio en la pequeña aldea gallega de Céltigos con sus abuelos paternos hasta los 6 años. “Era su muñeca y fui muy feliz”, recuerda. Al llegar al Bierzo tuvo dos sensaciones, “la ciudad no era bonita y los hombres eran más secos que los asturianos, te decían menos piropos”, y es que ella, sostiene, “era coqueta y presumida”. Su impresión no tardaría en cambiar. “Secundino y yo nos casamos en el 69. En aquel momento sus tías ya querían jubilarse y yo le propuse que nos quedáramos con la tienda. Fue idea mía”, explica. “Las tías contaban que los años de la posguerra la gente venía los sábados con sus burros desde los pueblos y miraba más el dinero, venían de una guerra” Fueron aquellos los años en los que el actor Miguel Rellán, primo de su marido, se recuerda subiendo y bajando el toldo de la tienda familiar. Los 70 ya fueron otra cosa, la Puebla era la Milla de Oro del Bierzo a la que acudían en masa los mineros a gastar el dinero.

“Cuando mi suegro y Tahoes padre estaban en el negocio no venían representantes a Ponferrada, iban ellos a Barcelona a comprar en mano el género”

Novedades Tina se especializó con Ana María en tallas grandes, un amplio surtido de ropa interior, prendas de dormir, medias y ropa de baño, “quizá para un público más maduro”. “Teníamos muchísima clientela de los pueblos, incluso de la zona de Valdeorras, pero siempre han venido más mujeres que hombres”. El proceso de selección de los artículos que iban a vender en la tienda ya era en los 70 más fácil que en las décadas anteriores. “Cuando mi suegro y Tahoes padre estaban en el negocio no venían representantes a Ponferrada, iban ellos a Barcelona a comprar en mano el género”. ¿Algún recuerdo? “Los muchísimos arreglos de sujetadores que hacía. Ahora hay todo tipo de copas, pero antes los sujetadores solamente venían en copa A o copa B, y había que arreglarlos para que quedaran bien”.

La muerte de su marido hace trece años fue un punto de inflexión. “Le dije a mi hijo, ¿seguimos? Y él me dijo que vale”. Y así es como la tercera generación ha llegado de la mano de Eduardo Rellán a Novedades Tina, uno de los pocos negocios de entonces que resisten ahora. Porque aquella Puebla ya no es esta, más triste, más vacía, con los locales cerrados y repleta de carteles anunciando su alquiler o venta. “Se ha marchado mucha gente. Da pena. Debía recuperarse la conciencia de acudir a la tienda de barrio”. ¿Culpables? No duda demasiado. “El centro comercial, el fin de la minería y las compras por internet”.

Ella resiste con sus clientes de siempre y también con nuevos. “Me gusta esto más que la casa, me encanta vender y me encanta el contacto con el público”, y se nota cómo sonríe detrás de la mascarilla. “Desmoralizada nunca”, sentencia. Porque Ana María, que decía que aquí no se quedaba, se ha hecho más de Ponferrada que nadie. “Me siento berciana”.

Novedades Tina

Ana María con su hija en la tienda

Ana María con sus dos hijos

De izquierda a derecha: la actriz Beatriz Carbajal, los hijos de Ana María, el actor Miguel Rellán y su primo y marido de Ana María, Secundino Rellán

Recaredo Rellán, en Melilla

Secundino Rellán, en la mili en 1957

Ana, con 23 años de edad

Ana María en su tienda

Ana María en Novedades Tina, tienda que regenta desde hace 40 años