En la década de los 50 del pasado siglo nuestra villa de Ponferrada era conocida por el sobrenombre de La Ciudad del Dólar. Dicho apelativo le vino dado por el asombroso crecimiento y desarrollo, tanto en el plano urbanístico como en el económico. Este cambio y auge tuvo sus inicios dos décadas antes y se prolongaría otras dos más con relación a la citada al principio. Dicho “milagro” se debe, básicamente, a los siguientes motivos: a) las obras de la línea ferroviaria, de vía estrecha, que une El Bierzo con Laciana, llevadas a cabo por la mayor empresa minera, privada, de aquella España: la MSP; b) las explotaciones de wolframio; c) la construcción del ‘Canal Bajo del Bierzo’; d) así como del embalse ‘Fuente del Azufre’; e) la puesta en funcionamiento de la Central Térmica Compostilla I; f) el inicio de los trabajos para la construcción del pantano de Bárcena; g) la explotación de hierro en Coto Wagner y Vivaldi; y, h) el montaje de la planta siderúrgica Roldán SA.

La fuerte demanda de mano de obra hace que gentes, mayormente gallegos, extremeños o andaluces -varios de ellos originarios de Navas de San Juan-, decidan migrar de sus tierras de origen para venirse a vivir e integrarse en la capital berciana. Muestra de ello lo tenemos en que una nutrida representación de inmigrantes andaluces acompañados por el párroco -de entonces- de la iglesia de Santiago Apóstol de Flores del Sil se desplacen en dos autocares a la localidad jienense (anteriormente citada) para traerse una réplica de la imagen patrona del pueblo, la Virgen de la Estrella.

La parte alta, en el ámbito comercial, va perdiendo protagonismo. Varios de sus comerciantes crean sucursales en la parte baja -connotación peyorativa-, como se denominaba a la barriada de San Pedro o La Puebla

Es un período en la historia de Ponferrada que sufre una auténtica revolución en el amplio sentido de la palabra. La ciudad comienza a adquirir un cierto carácter urbano y una población -en su mayor parte- dedicada a las tareas agrícolas pase a ser mixta: agrícola, industrial y servicios.

La parte alta de la ciudad, en lo que hace referencia a los negocios, va perdiendo el protagonismo que había tenido hasta estos momentos. Varios de sus comerciantes crean sucursales en la parte baja -connotación peyorativa-, la forma en la que se denominaba a toda la zona de la barriada de San Pedro o La Puebla. Remontándonos a finales del siglo XVIII, La Puebla -único barrio al otro lado del río- es la zona más populosa de la ciudad contando con 13 calles más la plazuela. De esta manera la plaza Julio Lazúrtegui, avenida José Antonio, calle Real, Capitán Losada, Calvo Sotelo, Gómez Núñez, y calles adyacentes serán los lugares elegidos, preferentemente, para asentarse en ellas la mayor parte de los nuevos comercios. Motivo por el cual la fisonomía de la capital del Bierzo sufrirá un giro radical.

El posterior decaimiento, tomando como referencia la década de los setenta, lo podemos argumentar en los siguientes factores: a) el cierre de la central de la MSP; b) el desmantelamiento de Compostilla; y, c) la crisis del acero. He aquí un repaso a la mayoría de los locales comerciales de aquellos años. 

Edificio de Uría en la Plaza de Lazúrtegui de Ponferrada. / Fotografía de Rafa Casas

PLAZA JULIO LAZÚRTEGUI

Cine Edesa (Empresa de Espectáculos SA), en su parte superior café-bar Edesa; banco Santander; cafetería Nagasaki; bares Sevilla y Niza; almacenes-tejidos Calvo, en el interior del portal de este edificio imprenta Prieto; ferretería y maquinaria Laborda y compañía; café Central; almacenes Santana (al que se accedía por Capitán Losada); bar El Moderno -donde se instalaría la primera televisión-; café-bar Caballero; banco Central.

En la acera del teatro Edesa citar el kiosco de la señora Julia (madre del atleta-entrenador José Arroyo) y los carritos de helados de La Jijonenca y La Ibense, a la que posteriormente sustituirá helados La Moderna. En frente la parada de taxis.    

Avenida de la Puebla con negocios como Sebastián Prieto Radio TV Iberia o Sonimagen. / Foto cedida por la Familia Prieto

Avenida de la Puebla de mediados del siglo XX. / Foto cedida por la Familia Prieto

En Avenida de la Puebla estaba Almacenes el Sol (en el bajo) y, en la parte superior, la centralita de Telefónica y la Inspección de Educación. / Fotografía de Rafa Casas

AVENIDA JOSÉ ANTONIO (Avenida de la Puebla)

Comercios de confección señora y caballero, ropa de vestir, tejidos, moda joven…: Almacenes El Sol, la parte superior albergaba las dependencias de la centralita de teléfonos y la Inspección de Educación -al frente su emblemática inspectora doña Trinidad Crespo-; sastrería Morán; tejidos Eloy Ramón paquetería; Enrique Villanueva Santos tejidos y paquetería; El Barato; almacenes Tahoces SA; camisería Vega; almacenes Bodelón; tejidos Carlos Bodelón; Roe; Las tres BBB.

Mercería, artículos de regalo, bisutería, perfumería…: mercería Matilde Martínez; perfumería Mariú; casa Brindis; novedades Tina (que venía de la actual Avenida de Valdés); perfumería Madrid.

Ferretería, material para minas…: almacenes Villarejo; ferretería Sevilla; Zarauza Hijos y Cía; el local comercial de D. Adelino Pérez sufriría un incendio. Luego ubicaría su Administración de Lotería en el interior de calzados Galán.

Pastelería La Perla; confitería Santiago González licores finos.

Librerías, papelerías: Escolar; Cervantes; El lápiz de plata; Librería Técnica; prensa y librería Franesqui, que se reconvertiría en Administración de Lotería en la calle del Cristo.

Bazar de calzado, alpargatas…: casa Prada; casa Galán; Felipe Prada; La Zamorana.

Farmacias: D. Leopoldo Nieto; Dña. Leonor Guerrero.

Electrodomésticos, lámparas, material eléctrico…: Mariano Arias; Feliciano González Argárate; Sebastián Prieto radio y tv. Iberia; Sonimagen; taller eléctrico Francisco Martínez Durán.

Cerca de la actual Avenida de la Puebla situamos la Ermita del Sacramento y los Molinos, próximos a la ribera del río Sil, zona que sufriría la anegación de una de las mayores riadas en marzo de 1962

Otros establecimientos comerciales de esta vía: Miguel Guerrero Arroyo maquinaria agrícola e industrial; Cesáreo Gómez Bustos joyería, platería, relojería, taller de reparación; tintorería Saez teñidos y limpieza de ropa; establecimiento Álvarez bazar, menaje, vajilla, loza…; José Cubelos acreditada casa de comidas, especialidad en pulpo cocido;  guarnicionería Ángel Prieto ‘El Guarnis’ bicicletas y accesorios, que luego añadiría motocicletas y que ha cumplido ya un siglo como Motos Prieto; droguería Garrido -posteriormente en la Avenida de España hasta el cese del negocio- especialidad en pintura; bodega La Cueva; supermercado Lamelas; hotel Madrid restaurante, en sus inicios se estableció en Capitán Losada; estudio fotográfico Gay; ultramarinos La Cepedana; Casa García gran surtido de muebles de toda clase; churrería Toño Manzano; bodega Amancio; carnicería Julio embutidos; juguetería Chavales; así como barberías, armería y objetos de pesca, academias de corte y confección, pescadería como la que situamos al lado del puente de la Puebla (donde vendían caracolillos en un cucurucho de papel, cuyo contenido se extraía con un alfiler). Cerca de esta arteria situamos la Ermita del Sacramento y los Molinos, próximos a la ribera del río Sil, zona que sufriría la anegación de una de las mayores riadas del mencionado río -marzo del año 1962-. Sus consecuencias abarcaron desde las huertas del Sacramento hasta La Martina.

En plena Guerra Civil, año 1937, abría sus puertas el colegio La Inmaculada en la avenida José Antonio. Sería en el actual edificio que lleva el número 12 y hace esquina con la actual calle río Urdiales. Actualmente en Pérez Colino, 19

Panorámica desde la actual Avenida de España hacia el centro de la ciudad (sobresale el Edificio de la Campana). / Fotografía de Manuel García Granero

En este edificio de la Avenida de España nació la Estación Escuela EAJ-29 (lo que sería Radio Juventud de Ponferrada) en el Hogar del Frente de Juventudes, / Fotografía de Rafa Casas

CAPITÁN LOSADA (Avenida de España)

Conocida por el nombre de El Paseo, por una mayoría de ponferradinos de aquella época. Mirando desde la plaza Lazúrtegui en dirección al puente del ferrocarril me vienen a la memoria… 

Mano derecha: almacenes Santana; aparatos de radio Mariano Arias Juárez material deportivo; bar Avenida; banco Bilbao (años después enfrente); banco Hispano Americano; mercería Filo -después se trasladaría a la Avenida de la Puebla hasta su cierre-; calzados La Bomba; Cuartelillo de la Guardia Civil; La Verdad; ferretería Barcia; Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León; Cristalería Rodríguez, anteriormente en Calvo Sotelo; calzados Llarena; relojería Calvo; barbería Víctor Ruiz; farmacia Mazaira; librería Bodelón imprenta; Mi Bar del señor Viñambres; economato de Diego Pérez; ferretería Silva; almacén de coloniales Julián Rodríguez; El Hogar del Frente de Juventudes donde se instalaría la Estación Escuela EAJ-29, primera emisora de la ciudad. En el terreno del solar (que en la actualidad se levanta el edificio Museo) los bares-cafés: Suárez, El Minero, Tres Portiñas y el Túnel; una funeraria; motos Franco; taller reparación de bicicletas Sarin. En este entorno no olvidar, almacenes y saneamiento Albino Casimiro González; así como dependencias de la MSP como oficinas centrales, economato, el hospital y las escuelas (hoy Colegio Valentín García Yebra), así como la estación del tren de vía estrecha Ponferrada-Villablino convertida a día de hoy en Museo del Ferrocarril. 

Mano izquierda: peluquería Tascón; farmacia Munilla; muebles Francisco Fidalgo; revista y prensa Graña; droguería y perfumería Eugenio Prieto –en el primer piso del edificio hostal La Madrileña-; casa Lisardo; garaje-taller Laymar (Francisco Laínez Ros y José Martínez Macías); Rime; pastelería Pili confitería; (antes de continuar dirijamos nuestra mirada hacia la actual Marcelo Macías para ver la Comisaría de Policía; el hostal S. Jorge; y taller concesionario Seat); frutas Mari; pescadería Miguel; electrodomésticos Romualdo; Mantequería La Berciana; zapatería Pañeda; maderas y sierra  Francisco Tahoces;  maderas García; ferretería, saneamiento Tahoces.

En esta mencionada calle dos callejuelas, en aquellos momentos: en una, Travesía Avenida de España, situaremos la pensión Yali; en la otra, Padre Santalla, el taller de bicicletas Manceñido; almacén de patatas Baltasar García; una sierra-carpintería; el depósito de aguas Mondariz y la cochera de los autobuses de la empresa Vázquez y Alonso -AUPSA-.

CALVO SOTELO (Camino de Santiago)

De un lado se repetirá Santana, Mariano Arias y Avenida por dar también a esta calle; cine Morán; una mercería; vinos y jamones Gabriel Alonso; tienda de comestibles Sole; peluquería de señoras Cuqui; bar La Estrella, en la parte trasera se podía dejar depositadas las bicicletas de gentes que venían de los pueblos de los alrededores; perfumería Ramifer; coloniales Aceites de Castilla y León.

De la otra margen bar Rialto; caramelos Fano golosinas, en la actualidad en Gómez Núñez con el nombre de caramelos Mar-Ber frutos secos; concesionario Chevrolet Manuel Garnelo estación de servicio; moda Chelo de la Mata; salchichería Marqués carnicería; electricidad Severino González; foto La Gafa de Oro óptica; bar El Universal; almacenes El Cisne; bodega Eiroa; funeraria El Carmen; recambios del automóvil Belarmino C.; tienda de víveres Jacinto y Alfonso más tarde Kiko; tienda de reparación de tv Adolfo; una sastrería; restaurante Azul; carpintería, Faustino.

En la actual circular de la Torre del Reloj, un recuerdo de la niñez: pequeño habitáculo de madera y chapa, color verde, paquete de pipas de girasol, era el quiosco del señor Manuel -invidente- junto a sus hijas. Luego en Ave María hasta su reciente demolición, al lado de la librería Simón. La cual dará sus primeros pasos, en este mundo del libro, con un local ubicado en la actual zona peatonal de Sierra Pambley (a día de hoy oficina del BBVA).

GÓMEZ NÚÑEZ    

Por la margen derecha: mercería Haydée; carnicería Antonio Arias; confitería Romero; confecciones Fierro; farmacia D. Nilo Prieto; imprenta Aliaga librería; Seco ultramarinos primero y luego almacén de bebidas; joyería relojería Pedro Díez (que empezó en la zona de El Toralín y llegó a Gómez Núñez con paso previo por Avenida Valdés); electrodomésticos Castro; muebles Gómez; zapatería Rodríguez, ancareses (natural de los Ancares); bar El Recreo café; pastelería Rosán; panadería Uría; taller de motos y bicicletas Servando; carnicería Antonio Prada; Benito zapatero; el Cordelero; motos y bicicletas Hermanos Puerto; hierros Castro Uría ferretería.

Por la otra mano de la calle: bar mesón Las Musias; utensilios de cocina, bazar La Cocina; armería Cantillana de Gelo que se trasladaría años después a la Avenida de la Puebla con el nombre de Diana; zapatería Uría; confecciones Almacenes Uría; zapatería Abella; tienda de ropa Mabel (Manolo e Isabel); piensos Los Rojones; centro de salud del Instituto Nacional de Previsión; joyería Cubelos; decoración y pinturas Los Vegas; electrodomésticos Bao; confecciones hermanos Fernández Alonso; electrodomésticos Fernández Alonso; taller concesionario de camiones Pegaso.

La mítica Panadería Facundo en la Calle Real

CALLE DEL CRISTO

Margen derecha, en dirección a la plaza del Cristo: mármoles García; bar El Bolo comidas; galerías de ropa juvenil El Catalán -luego se instalaría droguería Drober; relojería Canon decomisos y droguería De la Puente. En la otra margen de la calle: confitería La Florida bombonería; pescadería Gancedo; curtidos Cajide; joyería Diamante; hilos Benjamín; carnicería El Bolero; lámparas Casa Benavente bombillas.

Accedemos a la Plaza del Cristo con ultramarinos hermanas Las Musias; Teatro Adriano; Casa Federico; cuchillería Germán; Bazar Barcelona; librería Zorilla; enfrente fotografía Valfer; comestibles Folgueral; tintorería La Moderna; bar La Barra, luego tienda de deportes -encima hospedaje y camas-; y, en la pasarela, el quiosco del señor Atanasio, pescadería Los Campaneros y peluquería Pepe, estos dos últimos ya lindando a Eladia Baylina. Girando a la izquierda –Juan de Lama- bar Virginia; pero seguimos dirección calle Real: chocolatería y churrería Carmil; panadería Facundo; droguería Anuska; bazar de plásticos; sastrería del señor Amable; bares y bodegas tales como: El Pato Blanco; la Campana; mesón Chandeiro; la Amistad; Pin; San Lorenzo; Daniel y el señor Baltasar. A la finalización, de la misma, una guarnicionería. 

Imagen desde la Plaza Fernando Miranda. Al fondo, el conocido popularmente como Edificio de la Campana, que acogió el primer ascensor de Ponferrada, / Fotografía de Rafa Casas

Imagen de la confluencia de las actuales de Plaza Fernando Miranda y Avenida del Castillo. Edificio de Muebles García, en la zona conocida de aquella como la Selva. / Fotografía de Rafa Casas

OTRAS CALLES

República Argentina: confecciones Argentina; mueblería La Orensana; hostal Cornatel; farmacia Layal; expositor de coches Renault, así como de Procosa Peugeot; librería Rayo papelería; tintorería La Moderna; zapatería Fujiyama -este local posteriormente lo ocuparía Drober perfumería y colonias. Por la otra acera calzados Seco y La Zamorana; librería Arriba y Castro; floristería Zarina; foto Fernando óptica; sucursal de la droguería Prieto (entre ellos un enorme portalón con heladería La Jijonenca; peluquería Derby; almacenes La Aurora); cafetería Alaska, posteriormente con el nombre de San Remo.

Fábrica de hielo Vicente Lago Enriquez refrescos; fontanería Francisco Pérez Hermida calefacción y saneamiento de la marca Roca en Avenida General Mola, actual Avenida de Compostilla.

Residencia Maran, bodega y vinos Otero Santín; almacén Dolores González coloniales; restaurante Azul, que luego sería el bar y restaurante Gundín; fotos Germán, y camino de la nueva iglesia de San Pedro cafetería Samoa; mesón El Comendador, en la calle Antolín López Peláez. Para finalizar, el bajo del Auxilio Social, toda una referencia de esta época; instrumentos musicales El Danubio; zapatería Llarena e industrias sidero-metalúrgicas PisPis, viuda de José Núñez Rodríguez.

En Eladia Baylina, el bar La Paloma -donde en 1948 tocaría el premio gordo de la lotería de Navidad premiado con 7.500 pesetas por peseta jugada-; mosaicos y material de construcción López Bodelón, que daba también a la calle Dos de Mayo.

Por detrás de la mueblería García y la sierra del señor Tahoces un enorme solar lleno de vegetación, un paraje al que se denominaba La Selva porque nos recordaba al continente africano

La actual Diego Antonio González se denominaba Alcázar de Toledo donde ubicamos bar El Alcázar; barbería Hermanos Blas; almacén de coloniales Hermanos Sal; la escuela de doña Lucrecia Canal, bar Lucre pensión. El servicio de habitaciones de esta pensión en Fueros de León y en esta calle y acera: Agencia Reisoler transportes; máquinas de escribir Hispano Olivetti; la sede del Centro Galicia con servicio de bar y biblioteca; droguería Mimosa perfumería; Expendeduría de Tabaco de Toño Tahoces; carnicería Pablo; bar Valdeorras; taller y garaje de Autobuses Pelines. De la otra mano: salón de juegos Tino recreativos; Mesón la Cepa; comestibles Mondelo; talleres Luna; ultramarino Filo, que luego regentaría su hermana Maruja; Comerciales Alaska. Una callejuela, actualmente San Cristóbal, bar Compostela; cafetería Corisco.

En plaza Comandante Manso, hoy Fernando Miranda, bares Norte, Olego y Renfe; mueblería García; cafetería London; surtidor de gasolina. Por detrás de la mueblería García y la sierra del señor Tahoces un enorme solar lleno de vegetación (dicho paraje -con la inocencia e imaginación de nuestra niñez- nos recordaba al continente africano) de ahí el nombre con que se denominaba a este vasto lugar La Selva.

Muebles Quiroga en mitad de General Sanjurjo, actual Avenida Valdés, maquinaria-repuestos Distribuidora Industrial herramientas; taller mecánico Klein, propietario de origen húngaro; al lado recambios Paco.

El pueblo-ciudad de Ponferrada me parecía que acababa en el puente del ferrocarril del Norte, pero con el pasado del tiempo descubriría el barrio de Flores del Sil y las viviendas del poblado de la MSP. Para acceder al mismo me encontré con Maderas García de Venancio García del Río; la Panificadora, cooperativa de pan; la nave de carbones Primitivo. En el horizonte se vislumbraba la silueta de una chimenea, correspondía a Cerámica Berciana propiedad de Arturo Bodelón.

Punto y aparte mencionar las boîtes o discotecas de los años ye-yé tales como: Temple, Sithons, Río Bravo, La Strada, Raphael, Boccaccio, Nevada, Magel, Saira, Beta, Carabel, Papillón, Frontón, Holidai´s… esparcidas por los diferentes rincones de la ciudad. Aprovecho este apartado para citar un local, exótico y enigmático, con un llamativo letrero: Sala Casablanca. En sus orígenes recibió el nombre de Suleica, luego El Dólar. Su tenebrosidad se desvanecería en la adolescencia, al saber que fue un lugar donde el dinero circulaba de manera abundante, allí se cerrarían negocios de todo tipo, sus puertas permanecían abiertas hasta altas horas de la madrugada, mesas de juego -que llevarían a la ruina a gentes de bien de la ciudad-… Añadir la presencia de “jóvenes mujeres atractivas” (y no tan jóvenes) dispuestas y complacientes para cualquier clase de servicio.

Dos RECUERDOS y una IMAGEN

Primeros de agosto, el paso de un séquito de automóviles. En uno de los cuales -nos imaginábamos- iría el Caudillo Francisco Franco camino de sus vacaciones veraniegas, Pazo de Meirás en el término municipal de Sada (La Coruña). Era la carretera Madrid–La Coruña que iniciaba su recorrido, antes de llegar a la ciudad, en el alto del Montearenas, para posteriormente seguir su circulación por el Campo, General Vives, Avenida José Antonio, Plaza Lazúrtegui y Calvo Sotelo enfilando dirección a -nuestra querida y vecina- Galicia.

Mes de septiembre, plaza de Julio Lazúrtegui celebración de la última verbena de nuestras Fiestas Patronales.

Imagen de una inmensa montaña de carbón de unos 40 metros de altura y dos millones de toneladas de desecho, muestra de la actividad minera del Bierzo.

AGRADECIMIENTO con nombre propio: Javi, Lolo, Mateo, Miguel, Escolante y Catoño -primos-, Rogelio y Manolo -hermanos- que dignifican la palabra amigo (de siempre y para siempre). A fecha de hoy añado el de Paco Jordán Camacho.

PD Para definir este período de la vida de Ponferrada nos valdrían estas palabras “evolución de la ciudad, su paso de villa agrícola a poblachón industrial estragado por la postguerra y, después, recrecido en las décadas broncas de la autarquía” que se las atribuimos al berciano César Gavela, escritor y poeta.

Anuncios de comercios de la época

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Montaña de carbón de Ponferrada / Fotografía de Rafa Casas

Panorámica desde la actual Avenida de España hacia el Temple y Flores del Sil / Fotografía de Manuel García Granero

Panorámica desde la actual Avenida de España hacia la antigua Estación de la MSP / Fotografía de Manuel García Granero

Edificio de Calzados La Zamorana, que se mantiene a lo largo del tiempo como en sus orígenes / Fotografía de Rafa Casas

De izquierda a derecha y de arriba abajo, comercios en Avenida de la Puebla, Panadería Facundo en la Calle Real, imagen actual de Fernando Miranda con el Edificio de la Campana al fondo y anuncio publicitario del Hotel Madrid

Rafa Casas es profesor jubilado del Colegio La Asunción de Ponferrada