Mientras el primer OT lo petaba cosa bárbara y medio país se meneaba a lo cowboy de medianoche imitando a Coyote Dax (los 2000 fueron muy duros) algunos chavales se juntaban en locales, garajes y antros de todo tipo para reventar minicadenas y aprender riffs de guitarra. Los veteranos enseñaban a los novatos, se barajaban posibles nombres comerciales y se creaban y rompían bandas. Hasta aquí todo normal. El sueño adolescente en el que te imaginabas sobre un escenario mientras el público coreaba entusiasmado tus canciones solía irse al carajo cuando se imponía la necesidad de comer a diario. ¿Lo raro? Continuar, salir en los medios y abrir festivales. “Todo empezó en Fabero siguiendo los pasos de Juano”, cuentan. Y es que Carlos Arede y Álex Modia bebieron de Grisú (el grupo más famoso que dio la cuenca, con permiso de Tito y Tita) hasta que llegó Ibidem, del que ambos formaron parte. Hoy, y también juntos, siguen en marcha con dos formaciones (Zabriskie y Atributos) y un proyecto, de momento bajo secreto de sumario, “de nosotros dos solos”. 

Carlos Arede (izquierda) y Álex Modia (derecha). Foto: Virginia Aguado

“La música te tiene que gustar mucho, si no es imposible mantenerse en ella”, asegura Arede. Nos reciben en su estudio leonés, un local ubicado frente al colegio La Granja y reformado completamente poco antes de la pandemia, en el que ensayan, graban y hasta fabrican amplificadores a mano (lo hace su compañero Miguel Santiago). Las pasiones, ya saben, no se eligen, “aunque no haya forma de ganar dinero con ellas”. La de Carlos y Álex cogió forma hace más de dos décadas en Ibidem, banda de la que Modia formó parte desde su origen y a la que Arede se incorporó más tarde. Con ella fueron teloneros de figuras como Loquillo, Pereza, Fangoria o Dover. “Un verano bueno podíamos dar hasta 30 conciertos”.

La manera de consumir y promocionar la música ha cambiado significativamente en los últimos años

“El primero que se vino para León fue el Chino (Carlos), él empezó abriendo camino”, explica Modia. Arede entró de lleno en el panorama musical de la ciudad y fue bajista en agrupaciones tan conocidas como Arsel y Los Cuervos, primera banda leonesa que abrió el Purple. Vendrían después Arsel Randez & The Cahoots, debut leonés de Álex como batería, y Punch Out, trío formado por Modia, Arede y Mario Delgado. Ahora, y desde hace siete años, son la mitad berciana de Zabriskie junto a Juan Marigorta (voz y guitarra) y Alberto de Gabriel (guitarra). “Me cuesta mucho lo de definir el estilo”, dice Arede, pero, a pesar de que el indie “es una etiqueta comercial bajo la que parece caber todo” los que saben de esto hablan de un virtuosismo musical que recuerda al pop británico con influencias del mejor rock clásico. 

Entrar en la ruta de festivales es hoy fundamental para cualquier banda y el Sonorama, Intromusic o Gigante son algunos de los más célebres por los que ya ha pasado Zabriskie. La manera de consumir y promocionar la música, explican Modia y Arede, ha cambiado significativamente en los últimos años. En la prehistoria, los tocadiscos de nuestros padres cogían polvo mientras nosotros fabricábamos nuestras propias listas de reproducción en cintas de casete con canciones grabadas de la radio. Hoy, la música se escucha a través de plataformas como Spotify, las redes sociales son las que encumbran y no hay pueblo que no celebre un evento terminado en ‘Fest’ cada verano. 

Pero con Zabriskie no acaba la música. Atributos, su segunda agrupación con Mario Álvarez a la guitarra y fundada tras la pandemia, versiona con una altísima calidad temas del rock y el indie español, desde Iván Ferreiro hasta Gabinete Caligari. Aredes, que además de bajista es profesor de música y trabaja como técnico de sonido para dos productoras (Bambara Zinema y Estudios Tripolares) grabando videoclips y campañas publicitarias, avisa: “Estamos preparando un proyecto solo nuestro”. De Carlos y Álex. Porque desde Fabero también se llega a cualquier parte.

Zabriskie. Foto: Virginia Aguado

Carlos Arede. Foto: Virginia Aguado.

Arsel Randez & The Cahoots

Foto del grupo Ibidem. Álex Modia (segundo por la derecha).