Si Carlos Toribio hubiera sido un aparato tecnológico de los que vendía su padre, su registro de procedencia pondría made in Suiza. Hijo de la emigración a Centroeuropa de los sesenta y los setenta, nació a las pocas semanas de que su familia se instalase en Toreno. Si se hubiera dejado llevar por la corriente, habría bajado a la mina, pero prefirió tirar de una afición labrada con una cámara Super 8 de las que vendía su padre, formarse en Vigo y empezar a trabajar como reportero gráfico en León. Si hubiera seguido un guion que parecía marcado, habría grabado por la provincia ciclos de producción agraria y la muerte del carbón, pero optó por hacerle caso a su intuición. Con la idea latente de cubrir conflictos en el extranjero, se fue en 2003 a la Guerra de Irak y desde 2008 ha recorrido el mundo, unas veces poniendo el foco en tragedias humanas y otras en gestas deportivas. Cierra un círculo al llevar desde Ponferrada su propia empresa para coberturas internacionales y la gestión de la televisión estatal de Guinea Ecuatorial. Y ahora es él el que va a ser papá.

Carlos Toribio, grabando para Televisión Española al escritor Luis Mateo Díez

Carlos Toribio, grabando para Televisión Española al escritor Luis Mateo Díez

Carlos Toribio se gestó en Suiza y nació en Toreno. “Era el boom de la minería. Había muchos niños. Era una época dorada”, cuenta al señalar cómo muchos de sus compañeros de quinta bajaron a la mina

Sus padres (él de Noceda del Bierzo y ella de Huelva) fueron emigrantes en Suiza. Carlos Toribio se gestó allí y nació y se crio en plena cuenca minera. “Era el boom de la minería. Había muchos niños. Era una época dorada”, cuenta al señalar cómo muchos de sus compañeros de quinta siguieron la tradición y se pusieron a arrancar carbón. Él prefirió la tecnología. Cursó un grado superior de Formación Profesional vinculado a la imagen en Vigo y allí hizo sus primeras prácticas. Luego recaló primero en Televisión de León y, más tarde, en la productora Imagen Industrial hasta enganchar con el servicio externalizado de Televisión Española y ocuparse de la parcela gráfica de la corresponsalía de la cadena pública entre 2002 y finales de 2007. Todavía no estaba en plantilla cuando en el verano de 2003 fue a grabar a dos mineros atrapados en un pozo en La Granja de San Vicente y acabó convirtiéndose en el reportero gráfico más joven hasta esa fecha en firmar un reportaje para Informe Semanal.

Una provincia tan grande se le quedaba pequeña. Y aprovechaba vacaciones para grabar por su cuenta en el extranjero. Fue un día a cubrir una rueda de prensa de Mensajeros de la Paz en La Bañeza y al poco estaba acompañando a esa organización a la Guerra de Irak en 2003. “Fue mi primera experiencia en un conflicto. Me lo tomé como una prueba de fuego. Quería saber si era capaz de hacer aquello que me gustaba”, cuenta sin ocultar los miedos: a manejarse por una ciudad como Bagdad, a moverse por la carretera oliendo el peligro y a recuperar el dinero invertido. Sus imágenes terminaron en una productora y en una iniciativa del padre Ángel para conseguir fondos para niños discapacitados. A unos kilómetros de distancia, en el Kurdistán iraquí, otro reportero gráfico berciano, Manuel Ovalle, salvaba la vida por pura intuición cuando se negó a salir de madrugada a la carretera y unos cuantos compañeros murieron por ‘fuego amigo’.

Si Jesús Calvo fue su “mentor” en Imagen Industrial, Manuel Ovalle acabó siendo su “tutor en conflictos”. Lo había conocido en una fiesta minera en Rodiezmo y terminó luego asimilando sus lecciones: “Me decía que no pensara en dónde estoy trabajando. Y aprendí de él la sobriedad y la seriedad para hacer las cosas”. Con la vocación confirmada, en 2008 se enroló en Overón, una empresa de servicios audiovisuales para el grupo Mediapro. Y hasta 2016 fue un no parar. En Ucrania se tiró tres meses. Los dos mineros atrapados en 2003 en el Bierzo Alto fueron 33 en Chile en 2010, el mismo año en que acudió al terremoto de Haití y al Mundial de Sudáfrica para La Sexta, dos coberturas estas últimas en las que sí coincidió con Ovalle. Y así dos bercianos lanzaron para España imágenes del drama y de la victoria con apenas unos meses de diferencia.

Manuel Ovalle, al que conoció en una fiesta minera en Rodiezmo, acabó siendo su “tutor en conflictos”: “Me decía que no pensara en dónde estoy trabajando. Y aprendí de él la sobriedad y la seriedad para hacer las cosas”

Carlos Toribio, cubriendo una fiesta minera en Rodiezmo

Carlos Toribio, cubriendo una fiesta minera en Rodiezmo

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio es reportero gráfico

Toribio aprendió muchas veces aplicando la fórmula de “ensayo-error” sobre el terreno con la tribu de enviados especiales. “Son una comunidad muy agradecida. No hay una competencia directa. Son muy solidarios”, subraya para destacar que España es uno de los países que más profesionales informativos aporta en los conflictos internacionales. Otras veces hay que capear con contradicciones internas como la de disponer de comida mientras otros se mueren de hambre. Y hay ocasiones en que el destino hace un guiño como el día en el que en la azotea de un hotel en Trípoli (Libia) esquivó un disparo que acabó impactando en el tobillo del productor de Overón Simón Casanova. Hay circunstancias vitales que unen para siempre.

Toribio se ha hecho un hueco entre la tribu de enviados especiales españoles a conflictos internacionales: “Son una comunidad muy agradecida. No hay una competencia directa. Son muy solidarios”

Convencido ya en 2016 de regresar al Bierzo, Carlos Toribio todavía estiró hasta antes de la pandemia su vida en Madrid como responsable técnico de Bainet Media, la productora de Karlos Arguiñano. Fue luego cuando montó su propia empresa, The Wolf Broadcast, para coberturas internacionales que ahora incluyen también a los redactores y ocuparse de la televisión estatal de Guinea Ecuatorial, una cadena que fue “pionera” a la que ahora aporta nuevos aires y se ocupa de la realización de partidos internacionales. Así, 14 años después de compartir experiencia con Manuel Ovalle en el Mundial de Sudáfrica, coincide a miles de kilómetros de la comarca con otro berciano, el preparador físico Gelo Alba Arias, en el intento por llevar a la selección de Guinea Ecuatorial al Mundial de México, Estados Unidos y Canadá de 2026. Y esa será otra batalla.

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio, con el periodista Jesús Álvarez

Carlos Toribio, con el periodista Jesús Álvarez

Carlos Toribio, con la periodista María Casado

Carlos Toribio, con la periodista María Casado

Carlos Toribio, con el periodista Óscar Mijallo

Carlos Toribio, con el periodista Óscar Mijallo

Carlos Toribio, con el también reportero gráfico Manuel Ovalle y la periodista Almudena Ariza

Carlos Toribio, con el también reportero gráfico Manuel Ovalle y la periodista Almudena Ariza

Carlos Toribio, con el también reportero gráfico Manuel Ovalle

Carlos Toribio, con Manuel Ovalle y Juan Muñoz

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio es reportero gráfico

Carlos Toribio es reportero gráfico