Cuando Carlos Barreiro se desplazó de Ponferrada a León, un modelo de desarrollo económico ya estaba empezando a desmoronarse. Ahora que las minas de carbón y las centrales térmicas llevan años cerradas, este berciano criado en el barrio ponferradino de Flores del Sil contribuye a apuntalar otro bastión industrial para una provincia ávida de alternativas que se ha consolidado como tercer polo biotecnológico del país. Lo ha hecho formando, investigando y gestionando; dando clases, liderando y supervisando proyectos, haciendo de puente entre lo académico y lo empresarial. Profesor titular de Bioquímica de la Universidad de León (ULE) y exdirector de INBIOTEC (Instituto de Biotecnología de León), echa en falta un mayor apoyo institucional para un sector que “hace menos ruido” que otros, pero genera más empleo y más valor añadido en una sociedad que privilegia la innovación.

Carlos Barreiro, de niño

Carlos Barreiro, de niño

Carlos Barreiro se crio en Flores del Sil. “Era muy pueblo”, cuenta al situar la geografía de su infancia en el entorno de Avenida de la Cemba, a veces entre “los charcos y el barro”, otras con clicks de Playmóbil

El primer apellido de Carlos Barreiro Méndez delata un origen gallego, el de su padre, procedente de Corredoira (Cotodabe, Pontevedra). Su rama materna viene de Villavieja (Priaranza del Bierzo), pueblo ubicado a la sombra del Castillo de Cornatel en el que se recuerda jugando de pequeño. No había tantas diferencias entonces con Flores del Sil, el barrio en el que se crio tras nacer en la clínica del doctor Freirías. “Era muy pueblo”, cuenta al situar la geografía de su infancia en el entorno de la Avenida de la Cemba, a veces entre “los charcos y el barro”, otras con clicks de Playmóbil mientras todavía descargaban hierros para una empresa de la zona. Sus padres tuvieron tienda de ultramarinos, otra reminiscencia ahora que los niños apenas juegan en la calle y las compras se centralizan en grandes superficies comerciales.

Llegada la hora de la escolarización, su familia pidió plaza para el colegio público y para la Asunción. La confirmación de matrícula llegó primero para el segundo, donde cursó desde párvulos hasta octavo de EGB y donde lo recuerdan como un alumno aplicado. Llegado el momento de derivarse por una rama, ya en el Instituto Álvaro de Mendaña de Ponferrada, Carlos Barreiro no dudó: “Siempre tuve claro que iba a ir por ciencias”. El paso de los cursos fue haciendo su propia selección natural: “Me gustaba Veterinaria, pero al final hice Biología”. Llegado tercero de carrera en la Universidad de León, la influencia de un profesor le hizo decantarse por la Microbiología y marcó sus siguientes pasos hasta convertirse aquel docente, el doctor Juan Francisco Martín, en el director de su tesis.

Los departamentos estancos son cosa del pasado. “Ahora todo es mucho más interdisciplinar”, afirma al recibirnos en el Área de Bioquímica (“la competencia”, bromea) de la Facultad de Veterinaria, su epicentro en una actividad académica que se ramifica hasta dar clase en casi todo el abanico de carreras de ciencias de la ULE. Por el medio, entró con una beca en el INBIOTEC hasta ejercer como director entre 2016 y 2021, con la recta final marcada por el concurso de acreedores. Barreiro vio en primera línea el despegue del sector biotecnológico, que no ha corrido paralelo al apoyo institucional, “poco o ninguno” en muchas ocasiones. “Lo difícil sería crear empresas, pero aquí ya las tenemos. La investigación es cara. Los políticos ofrecen buenas palabras y se ponen para las fotos, pero cuesta muchísimo convencerlos. Y el sector hace menos ruido que otros”, concluye.

“Siempre tuve claro que iba a ir por ciencias”, dice quien se inclinó por cursar Biología. La influencia de un profesor, el doctor Juan Francisco Martín, le hizo luego decantarse por la Microbiología

Carlos Barreiro (tercero a la izquierda de pie) se especializó en Microbiología en la Universidad de León

Carlos Barreiro (tercero a la izquierda de pie) se especializó en Microbiología en la Universidad de León

Carlos Barreiro, el día en que leyó su tesis

Carlos Barreiro, el día en que leyó su tesis

Carlos Barreiro (en la fila del centro a la izquierda), en la mili

Carlos Barreiro (en la fila del centro a la izquierda), en la mili

Subido a la ola de un sector boyante con creación y desarrollo de compañías en ámbitos como el biofarmacéutico, él pudo elegir entre el sector público y el privado. “La empresa es más lucrativa, pero también más incierta”, responde quien todavía en su etapa en el INBIOTEC ejercía como profesor asociado en Enfermería y Fisioterapia del Campus de Ponferrada, donde se recuerda dando la última clase presencial en vísperas del confinamiento por la pandemia del coronavirus. Ahora ya como profesor titular e integrado en el equipo rectoral como director del Área de Institutos y Servicios de Investigación, rememora para comparar los tiempos en que el Campus del Bierzo vivía en standby: “No vi que se fuera a cerrar, pero tampoco que se intentara potenciar. Ahora sí hay una apuesta clara. Hay gente que ha apostado por estar allí. Y se están haciendo publicaciones de mucho nivel”.

Barreiro echa en falta más apuesta política por el sector biotecnológico: “Lo difícil sería crear empresas, pero aquí ya las tenemos. Los políticos ofrecen se ponen para las fotos, pero cuesta muchísimo convencerlos”

Carlos Barreiro se ve a veces reflejado en sus alumnos: “Cuando escribo artículos científicos, pienso en qué me gustaría que me aclarasen”. Dando clase, reconoce la satisfacción al comprobar la evolución de los estudiantes cuando van superando cursos. “Estar con gente joven te hace espabilar”, subraya sin ocultar cierto punto egoísta. “Cuanto mejor los formes, más oportunidades habrá luego para transformarlos en socios tuyos en proyectos”, cuenta ahora que en ocasiones le toca viajar por Europa para hacer seguimiento de trabajos que pueden cambiar vidas a fuerza de desarrollar pequeñas sustancias para generar grandes transformaciones. Costalero de la Hermandad de Jesús Nazareno, no se olvida de regresar a Ponferrada, una tierra que “ha caído muy rápido” mientras él contribuía a levantar otro puntal en el desarrollo económico de la provincia.

Carlos Barreiro, con el equipo de INBIOTEC

Carlos Barreiro, con el equipo de INBIOTEC

Carlos Barreiro, con el departamento de Bioquímica en la Facultad de Veterinaria

Carlos Barreiro, con el departamento de Bioquímica en la Facultad de Veterinaria

Carlos Barreiro, en Radio León

Carlos Barreiro, en Radio León

Carlos Barreiro (segundo por la izquierda), con amigos en Ponferrada

Carlos Barreiro (segundo por la izquierda), con amigos en Ponferrada

Carlos Barreiro, en su despacho de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León

Carlos Barreiro, en su despacho de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León